Situada frente a los Alberes, contrafuertes de los Pirineos y regada por el río Tech, la finca tiene 50 hectáreas de tierra, 25 de las cuales son viñas clasificadas con denominación de origen controlada.
La casa familiar, de estilo rústico local y cuyos orígenes datan del siglo XIX, reúne al su alrededor edificios agrícolas, la bodega y las antiguas cuadras. A la sombra de un gran plátano centenario y de una higuera, en el centro se encuentra un patio adornado por glicinas que en primavera dan un perfume embriagador. |